Estás leyendo un contenido de Empoderadas Medio integrado en Cabrero en Línea.
El dolor menstrual intenso no es normal: el llamado de especialistas en el Día Mundial de la Endometriosis

De acuerdo con las Orientaciones Técnicas para la Atención Integral de la Endometriosis publicadas por el Ministerio de Salud en 2023, se trata de una enfermedad crónica y relativamente común, aunque muchas veces pasa inadvertida.
En el marco del Día Mundial de la Endometriosis, que se conmemora cada 14 de marzo, especialistas y organizaciones de salud hacen un llamado a visibilizar esta enfermedad crónica, que continúa siendo subdiagnosticada y frecuentemente normalizada debido a la persistencia de mitos en torno al dolor menstrual.
Durante décadas se ha instalado la idea de que las mujeres deben resistir el dolor o que este es una parte inevitable de la experiencia de tener útero. Esta mirada ha contribuido a que, muchas veces, no se investigue oportunamente su origen ni se entregue información clara sobre posibles causas, como la Endometriosis.
“El dolor intenso durante la menstruación no es algo a lo que debamos acostumbrarnos. Tampoco el dolor durante las relaciones sexuales, ni las molestias persistentes en la pelvis, la zona lumbar o al orinar o defecar. No son situaciones con las que las mujeres y personas con útero deban convivir”, señalan desde APROFA, organización con más de 60 años de experiencia en salud sexual y reproductiva en Chile.
Patología frecuente, pero poco diagnosticada
La endometriosis es una patología caracterizada por la implantación y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, lo que puede provocar dolor, inflamación crónica e incluso infertilidad. Este tejido puede encontrarse en los ovarios, las trompas uterinas, el peritoneo o en otros órganos dentro de la cavidad pélvica.
Al igual que el endometrio que recubre el útero, este tejido responde al ciclo hormonal, lo que provoca sangrado e inflamación durante la menstruación. Sin embargo, al no poder eliminarse del cuerpo, puede generar adherencias, lesiones y dolor persistente. De acuerdo con las Orientaciones Técnicas para la Atención Integral de la Endometriosis publicadas por el Ministerio de Salud en 2023, se trata de una enfermedad crónica y relativamente común, aunque muchas veces pasa inadvertida.
A nivel internacional se estima que esta enfermedad afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres y personas con útero en edad reproductiva. Esta cifra puede aumentar hasta 30–50 % en personas con infertilidad y alcanzar 70–80 % entre quienes presentan dolor pélvico crónico. En Chile, en tanto, distintas estimaciones académicas sugieren que entre 600 mil y 900 mil mujeres podrían vivir con endometriosis, aunque el número real podría ser mayor debido al subdiagnóstico.
“Las cifras probablemente sean aún más altas. Muchas mujeres acuden a APROFA después de haber pasado por distintos establecimientos de salud donde se les indicó que su dolor menstrual era normal y podía aliviarse con algún antiinflamatorio, sin profundizar en sus causas ni realizar seguimiento. En muchos de estos casos constatamos que se trata de endometriosis”, explica Mara Troncoso, matrona de la entidad.
Una enfermedad marcada por la brecha de género
La endometriosis puede manifestarse de formas muy diversas: desde personas con síntomas leves hasta casos con dolor severo que afecta profundamente la vida cotidiana. Diversos estudios muestran que existe un retraso promedio en el diagnóstico de entre 7 y 10 años, lo que implica que muchas personas pasan largos períodos sin tratamiento adecuado.
Desde APROFA advierten que este retraso también refleja una brecha histórica en la investigación y en las políticas públicas relacionadas con enfermedades que afectan principalmente a mujeres y personas con útero.
“No es casual que patologías como la endometriosis hayan sido poco investigadas durante décadas. Recién en 2023 Chile cuenta con orientaciones técnicas para su atención integral. Cuando se trata de enfermedades que afectan principalmente a mujeres, el Estado sigue teniendo deudas importantes”, señalan desde la organización.
Además, agregan que la normalización del dolor también refleja una desigualdad de género en la forma en que se interpreta el sufrimiento de las mujeres. “Existe una idea instalada de que las mujeres tienen un umbral de dolor más alto. Sin embargo, cuando manifiestan dolor muchas veces se les califica de exageradas, histéricas o incluso mentirosas, lo que aumenta la estigmatización y retrasa el acceso a diagnósticos oportunos”, explica Fernanda Cabrera, enfermera-matrona de APROFA.
Cuándo consultar
Si se presentan síntomas como dolor menstrual intenso, dolor durante las relaciones sexuales, molestias persistentes en la pelvis o dolores, se sugiere consultar con profesionales de salud sexual y reproductiva. Desde la organización, recomiendan acudir a una consulta ginecológica para evaluar síntomas, diagnóstico y alternativas terapéuticas, promoviendo una atención basada en derechos humanos y con enfoque de género.
Para más información sobre atención y servicios, las personas interesadas pueden visitar www.aprofa.cl